martes, 11 de diciembre de 2012

Richie Kotzen en Salamandra (2 de Diciembre)

 
/msgrock


Con unos cuantos días de retraso, pero aquí os traigo la crónica del maravilloso concierto que ofreció Richie Kotzen en la sala Salamandra el pasado 2 de diciembre.

Llego el día que llevaba esperando desde hacía ya varios meses, el polifacético Richie Kotzen volvía a Barcelona después de 2 años desde su última visita precisamente a esta misma sala. Me encontraba en las puertas de Salamandra junto a amigos que también son colaboradores de este blog, vosotros quizás los conozcáis como TemptationWings y Yurik. Personalmente estaba muy ilusionado con esta actuación, pues sin ninguna vergüenza reconozco que el señor Kotzen es uno de mis músicos actuales favoritos, que más me emocionan cuando los oigo y que en general me parecen que están hechos de otra pasta.

Con un retraso de apenas 15 minutos, el concierto dio comienzo con el clásico formato trío de la banda, y por enésima vez con una formación distinta refiriéndome tanto al bajista como al batería. El tema que dio inicio a la actuación fue Bad Situation, un corte bastante funky del último trabajo de Richie “24 Hours”, y es que comparativamente con alguno de sus anteriores trabajos este último se mueve más entre los ritmos funky’s y melódicos de lo que nos suele tener acostumbrado. Si bien es cierto que fui un comienzo un poco frío y quizá distante, pues la banda estaba completamente concretada en tocar y hacer una interpretación lo más  profesional posible, rápidamente el tumulto de gente que prácticamente llenaba la sala empezó a dar muestras de apoyo y vítores constantes al guitarrista/vocalista. Seguidamente otros dos temas de su última obra como la movida Help Me, con un Kotzen ejecutando a la perfección su doble faceta al unisonó como voz y guitarra, le siguió 24 Hours un tema que particularmente me encanta por su energía y en el que se puede ver la faceta más rockera del artista con un solo central con el que la mayoría de nosotros nos quedamos con la boca abierta.

Fear y la maravillosa Doin’ What The Devil Says To Do de su álbum mas oscuro “Into The Black” hizo que a más de uno se pusiera ‘tierno’ por decirlo de algún modo sin querer mirar a ninguno de mis colaboradores…

El tiempo seguía transcurriendo y los temas se iban sucediendo, el público cada vez estaba más impresionado con las muestras de talento y entrega de los músicos que había sobre el escenario. No podía faltar uno de mis temas predilectos Fooled Again y es que fue en el preciso instante que sonaron los primeros compases del tema en cuestión un buen amigo y espero que próximo colaborador de este blog nos dirigimos una mirada de alegría ante los que se nos venía encima. Que más decir, que simplemente una interpretación absolutamente cautivadora, y es que pese a que Richie Kotzen está considerado un virtuoso de la guitarra debido a su primera etapa musical, no me canso de hacer hincapié en la gran y magnífica voz que demuestra desde hace ya muchos años, siendo especialmente perceptible en directo, donde simplemente hace lo que quiere, como quiere y cuando le viene en gana. Se siente muy cómodo sobre el escenario pese a ser alguien bastante estático.

No podían faltar dos temas de bandas de las que formó parte, me estoy refiriendo a Shine de Mr. Big y Stand de Poison, que fueron recibidas con grandes aplausos y gritos descontrolados.

Después de esto la banda hacia ademán de marcharse sin apenas despedirse, por lo que se intuía que instantes después volverían al escenario y curiosamente Richie Kotzen se estaba fumando un cigarrillo, cosa que hizo que los espectadores los aplaudieran y criticaran prácticamente a partes iguales. La banda aún tuvo tiempo de fundirse en una serie de bromas y risas. También mencionar el momento curioso de la noche en la actual Kotzen menciona que el siguiente tema pertenece a su último trabajó pero que por desgracia esta “Sold Out” agotado, al igual que las camisetas y posters y que únicamente había su anterior disco "Peace Sign" y un disco recopilatorio de baladas, el cual sugirió que lo adquiriéramos para regalar a nuestra novia, en caso contrario a nuestro novio o en cualquier caso a nuestra pareja (boy/boy – girl/girl) ya sabeís, quería decir que había para todos… Un momento divertido sin duda.

Aun quedaba noche por delante y Paying Dues empezó a sonar, otro de los temas más heavys del músico con gran solo incorporado de cada unos de los instrumentos, además me gustaría que si podéis, veáis el videoclip oficial de este tema en youtube, pues como podréis comprobar Kotzen toca todos y cada uno de los instrumentos de manera más que aceptable. Aquí os dejo el enlace.

Quizá el punto más álgido de la noche se alcanzó con Remember, otro de los temas por definición del guitarrista, una gran y poderosa balada que casi hace que alguien tan rudo como uno vez me etiquetaron empieza a emocionarse de mala manera, y no hay porque avergonzarse de ello con una canción tan maravillosa como esta. Llegábamos al final del concierto y para cerrar la noche, Kotzen escogió Go Faster de sus indispensable "Return Of Mother Head’s Family Reunion", dejando así la duración del concierto de unos a primera vista escasos 90 minutos, pero que para nada lo había sido. El concierto había finalizado y los músicos se despidieron de manera airada, la noche había finalizado y parecía que había un regusto agridulce en el ambiente, un concierto inolvidable pero que por desgracia ya había pasado, aunque siempre tendríamos el recuerdo de aquello.

A continuación os dejo el setlist de esa noche.

Bad Situation
Help Me
24 Hours
Love is Blind
Fear
Doin' What The Devil Says To Do
Losing My Mind
A Love Divine
Fooled Again
High
Shine (Mr. Big song)
Stand (Poison song)
Paying Dues
Remember
Go Faster

 

domingo, 9 de diciembre de 2012

Graveyard - Lights Out (2012)

/msgrock

Graveyard son un grupo de moda para bien o para mal de algunos puristas musicales. Los suecos han retornado a primera fila gracias a su nuevo álbum “Lights Out”y es que pese a que muchos fans de la banda han parecido perder interés con sus últimos trabajos, pese al impacto y la fama de su anterior trabajo “Hisingen Blues”, piensan que ya han dado todo lo que podían y que en la actualidad únicamente se limitan a tener a sus fans y la crítica musical satisfecha editando trabajos asiduamente. Pero aunque me pese admitirlo, tengo que estar en contraposición con la opinión que se tiene de la banda en la actualidad, y es que sin ninguna duda este Lights Out es en mi modesta opinión su mejor trabajo musical realizado hasta la fecha. No solo es marketing y vistosidad el que hayan fichado por Nuclear Blast, no sé si ha sido gracias a esto pero sus melodías, sus temas y la profundidad de su música ha dado un gran salto cualitativo, no han perdido sus esencia si bien han evolucionado hacía un sonido más característico y en el que la banda parece sentirse más cómoda y aunque sus discos sean similares a simple vista, las diferencias entre los tres es muy notable.

 
Para nada me parecen escasos los 9 temas del disco y su corta duración de apenas 35 minutos, es una pequeña píldora que contiene en su interior grandes matices, elementos casi inapreciables y ese magia que en todo momento hace más mágico si cabe el momento en el cual todo se deja atrás y en tu cabeza solo reside la consonancia y la admiración por cada una de las notas. Después de muchas y muchas escuchas estoy sin duda convencido de decir que este en uno de los mejores trabajos de este 2012. No puedo asegurar que acabe entrando en nuestro Top 5 de mejores albums del año, pero no será por falta de motivos.

Joakim Nilsson realiza un trabajo vocal excelente, no digo que sea ni de lejos de los mejores vocalistas que se pueden encontrar hoy en día, pero te transmite todo lo necesitas y junto a su guitarra, el conjunto final es magnífico. Por supuesto también hay que mencionar al resto de la banda y su gran actitud, quizá menos marcado el trabajo de Jonatan Ramm como solista de los suecos, pero creo que para este disco han querido basarse más en las melodías y todo tipo de detalles que engrandecen cada uno de los temas, como también lo hacen Rikard Edlund al bajo y Axel Sjöberg a la batería. Graveyard ha querido dejar a un lado ese etiqueta de Hard Rock de los 70 con toques a blues con el que se los reconoce, junto a sus punteos asociados y hacer algo mucho más complejo y que tiene más valor para mí, con acordes y melodías sencillas rellenar todos esos huecos son pequeños matices que cuando se escucha se tenga el doble opinión de que sus música en tan simple y compleja a la vez, algo que es muy complejo para la mayoría de las bandas.


Aunque voy a mencionar alguno de los temas más característicos del álbum, creo que es necesario escuchar esta obra al completo para entender lo que la banda pretende, un conjunto de temas que a priori no tiene un orden establecido pero que con el tiempo observas que es una pieza única y perfecta en su conjunto.

Temas como An Industry Of Murder, Endless Night o Goliath muestran la faceta más dura de l banda, con la voz ronca y marcada de Joakim, los riffs dobles de los guitarristas y el ritmo aplastante y continuado del bajo y la batería. Despúes están esos medios tiempos que tanto agradan a la banda como Hard Time Lovin o Fool In The End. Y como en cualquier disco de Graveyard no podía faltar la gran balada, esa pieza de aires tan bluseros , oscuros y profundos que es uno de los sellos distintivos de estos suecos, si en el primer disco de la banda este era “Blue Soul” o “Uncomfortably Numb”en Hisingen Blues, en este caso tenemos lo que podría ser el mejor corte del disco “Slow Motion Countdown” el mejor de los 3 mencionados, pese a que su punteo sea algo menos profundo que los anteriores , pero claramente compensado con el ritmo y el feelin’ de cada segundo a lo largo de la canción.

Lo dicho, un gran disco de una gran banda que esperemos que tengan tiempo y ganas de pasar por este país y más concretamente por Barcelona y tener el privilegio de ver su show en directo de otra manera que no sea en un festival como ocurrió este año en el Azkena. Espero que disfrutéis de cada segundo en el que el disco este sonando en vuestros oídos. 
A continuación os dejo los videoclips que la banda ha realizado para dos de sus temas.

  

viernes, 7 de diciembre de 2012

Reflexiones alrededor del silencio


/yurik


Antes que nada, debo sincerarme con vosotros y conmigo mismo.
No tenía pensado escribir acerca de The Seer, la nueva obra de Swans. Ríos de tinta han corrido por la red estos últimos meses comentando el que se ha considerado, casi unánimemente, como el disco del año. La mayoría de críticos no dudan en clasificar este álbum como poco menos que una obra maestra atemporal, como la piedra angular sobre la cual deberá medirse toda la música que venga a partir de ahora. 
Y yo, como ya he dicho, no tenía pensado escribir acerca de The Seer. Sencillamente no estaba preparado y no creía poder estarlo nunca. Lo que tenía delante me daba miedo y me atraía al mismo tiempo, pero no lo entendía. Era como un hombre que ve el fuego por primera vez, puede apreciar su belleza, su calor... pero no tarda en quemarse, en aprender a temer ese poder que lo supera. Leía y releía  varias reseñas del disco sin entender como algo que para mi era tan misterioso podía suscitar en la gente opiniones tan claras y concisas. 
Por eso preferí escucharlo sin ninguna pretensión analítica, actuando como un niño que se deja guiar y que no opone resistencia. Y día a día, escucha a escucha, The Seer crecía. Como una larva retorciéndose en un rincón húmedo y oscuro de mi mente. El misterio era cada vez mayor, las respuestas cada vez más lejanas. Respuestas a preguntas que yo no osaba pronunciar.

De manera que enterré The Seer en lo más profundo y me prometí volver a él pasados unos años.


Sin embargo ayer, 6 de Diciembre, The Seer volvió a mi. Seguiré sincerándome con vosotros y conmigo mismo: ayer no quería ir al Sant Jordi Club, no tenía ganas de pasar más de cuatro horas encerrado para ver algo que creía que no iba a entender. Pero en su momento, cuando se anunció que Swans nos visitarían en el Primavera Club, compré el abono sin dudarlo. Era lo que debía hacerse, era lo que la moda imponía. Y los Swans, desde su renacimiento en 2010, están de moda. Le pese a quién le pese. Había que verlos, y así fue.

Al terminar el concierto un buen amigo se me acercó, visiblemente emocionado por lo que acababa de presenciar, esperando por mi parte una respuesta también plagada de emoción. Sin embargo no era tan fácil, no podía serlo. Para alguien que considera que la música y el arte son algo realmente importante, en el sentido más trascendente de la palabra, no podía ser tan fácil decir "me gusta" o "no me gusta", puesto que al final todo son palabras vacías.
Swans pasaron por encima de todo esto, pasaron encima de la mediocridad y de lo fácil. Pasaron encima del tiempo y de las modas. Y en ese torbellino arrollador de ruido consiguieron abrirse camino hasta mi alma, al lugar en el que yo había enterrado a su creación para poder olvidarla. Se dirigieron a mi alma con el único objetivo de destrozarla enseñándome el verdadero significado de The Seer, que ahora consigo entender.


The Seer es un monstruo que se alimenta de nosotros. Es la locura que nace en nuestras mentes, el abismo que nos devuelve la mirada. The Seer es la búsqueda del silencio, de la belleza de lo imposible. El silencio como perfección inabarcable ante la locura de un monstruo que todo lo destruye. The Seer es la Rayuela de Cortázar, no tiene sentido ni objetivos, es líquido y mutable. Un monumento al deseo de perdernos y no encontrarnos, un catedral hecha de espejos que nos engañan. The Seer solo debería ser interpretado en la ópera de Fitzcarraldo, donde la locura y la genialidad de lo que no tiene sentido se dan de la mano. The Seer es el punto y final de un grupo que no puede ir más allá, porque ha llegado al final del laberinto y ha descubierto que todo vuelve al principio. 

The Seer es Michael Gira. Director de una orquestra que nadie escucha. Él posee a los miembros del grupo, los controla y los atemoriza. Ríen sus gracias y lo reverencian por temor a la ira que puedan despertar. Michael Gira es el personaje que se ha comido al actor y lo ha vomitado encima de nosotros. Como dijo Trent Reznor: "Encima de un escenario quiero ver a una estrella de rock. No quiero ver a gente normal." Gira es el líder que obliga a todos los miembros de su secta a suicidarse, es el músico que sigue tocando mientras su casa se quema y se le cae encima. Tocando y tocando sin parar, mirándonos mientras sus ojos nos dicen: "¿No podéis verlo? Está justo delante de vosotros."

Pero por encima de todo Michael Gira es ese loco al que nadie se atreve a decirle que Dios nos ha abandonado y no va a volver. Y con The Seer continuará buscándolo, buscando el silencio. 

martes, 4 de diciembre de 2012

Un disco por año: 1984

/pyromniac

Avanzamos otro año más en la carrera por el mejor disco de cada año y como no, tarde o temprano había de aterrizar. Don Michael Schenker esta aquí señores.

Este CD que fue lanzado el año 1984 pertenece a la grabación de un concierto durante dos noches en el Hammersmith Odeon de Londres, y sinceramente tan solo viendo el tracklist del que goza ya nos da una idea de la maravilla que podemos tener entre las manos. De su protagonista no hace falta comentar mucha cosa, ya que, ¿quien no conoce las andanzas de este genio de la guitarra? Desde sus primeros pinitos por Scorpions, pasando por UFO y varios proyectos más que ha participado a lo largo de su carrera, nos demuestra que sin recurrir a una velocidad ni virtuosismo típico de Malmsteens, Batios y demás, puede crear unos riffs y punteos que llegan a lo más profundo de cualquier alma. Y con una voz como la de Gary Barden también deja claro el nivel del cual luce MSG en dicha época.

El disco aun tener una duración bastante ajustada, todo lo que contiene son auténticos temazos que hoy en día son clásicos de MSG y no faltan en cualquier concierto que nos brinde el genio alemán. Abriendo el disco, con Captain Nemo como intro instrumental, para pasar a Rock My Nights Away, una gran canción con fuerza suficiente para animar a cualquiera y comenzar la fiesta que nos transmite el grupo con cada nota que suena, y así sin poder parar, pero no nos relajemos mucho cuando decelere al final ya que nos transporta a la eterna pregunta, Are You Ready To Rock?

Si la anterior destilaba partes melódicas tanto en los instrumentos como en la voz, con esta pasamos a la parte dura y con estribillos típicos del estilo, que no es nada extraño verlos en multitud de canciones para utilizar el público a coro y ponerlos mas exaltados si cabe. Nos relajamos un poco en The Attack of the Mad Axeman, donde todo parece ir mas lento y un Barden a medio paso entre unos agudos y unos susurros que imploran realmente el cambio de ritmo que llega con el solo de guitarra, que es digno de escuchar y alabar a pesar de que la mayoría de dichas canciones están perdidas en el mundo de la música aun siendo técnicamente geniales y con mucho más sentimiento y gancho, pero bueno, Biebers y demás tienen más técnica, más fuerza al cantar y transmiten más al parecer, o la gente es un poco inútil y solo sigue al famosito de turno aunque toque la pandereta a medio gas.

No puede faltar en un concierto del alemán la grandiosa Into the Arena, una exhibición de su nivel y técnica como guitarrista, y que año tras año a pesar de seguir la misma base siempre podemos disfrutar de cómo le pone la guinda personal a esta canción cada vez que la toca. Los 4 minutos que dura sinceramente estarían muy bien utilizados si dejamos correr la canción y tan solo estamos metiéndonos en ella con todos nuestros sentidos.

Ahora si necesitamos ya con tanto uso de energía un poco de descanso, y que mejor que con Rock Will Never Die, la canción que da nombre a este disco y que a pesar de los años que puedan pasar, seguirá llegando en lo mas dentro de cualquier amante del rock. Aquí Gary Barden se luce a la voz y desde la fuerza que tienen sus gritos hasta las partes melódicas mas lentas, todo lo que sale por su boca es perfecto y muestra lo gran cantante que llega a ser.

Pero bueno todo tiene un final, pero hay finales y finales. La mayoría de grupos no puede decir que tengan un final como los de MSG, donde a pesar de conocer desde sus comienzos con que acabaran, sigue siendo una de las más deseadas y alabadas por todos,  Doctor, Doctor.

Esta canción es un icono dentro del rock, y la más conocida de Schenker se podría decir. Personalmente tan solo con comenzar la intro de la canción ya se me ponen los pelos de punta, y se cae rendido tan solo dando gracias por joyas como esta. Además, en esta grabación del concierto tenían dos invitados especiales muy especiales, Klaus Meine, cantante de Scorpions y Rudolf Schenker, guitarrista de Scorpions y hermano de Michael. Tal vez sea una de las mejores veces que han interpretado esta canción ya que Barden salio del grupo y cuesta suplirlo aunque hayan pasado grandísimos cantantes mas tarde. Un himno total para el público, y para cualquier rockero.

Y recordemos que, Rock Will Never Die.