Nunca he sido un gran amante del hardcore pero últimamente me ha dado por entrar en este género que hasta ahora había denostado por completo. La razón: simplemente una profunda falta de madurez que me hacía creer que todo lo relacionado mínimamente con el punk apestaba. Que equivocado estaba, y que alegría me ha dado darme cuenta de mi error. Y el grupo que más me ha ayudado a cambiar de opinión acerca de este género ha sido, como no podía ser de otra manera, uno que se aleja bastante de él.
Black Breath - Heavy Breathing (2010)
Black Breath es una banda originaria de Bellingham, aunque en la actualidad reside en Seattle. En el año 2008, tras grabar varias demos y tocar en diversos locales de Bellingham, editaron con su propia discográfica un EP titulado Razor To Oblivion que inmediatamente les dio cierto renombre. Dos años más tarde vio la luz su primer larga duración: Heavy Breathing, una autentica salvajada que los convirtió en una de las grandes joyas del underground estadounidense.
¿Su secreto? Una mezcla perfecta del mejor death metal de principios de los noventa con cierto aroma a punk'n'roll. Distorsión y ritmos devastadores por su velocidad dan como resultado uno de los discos más agresivos que servidor haya escuchado en su vida, una verdadera joya que nadie debería perderse.
Como temas a destacar diría esa apisonadora que es Virus, perfecta para los momentos en que uno está de bajón, pues te recarga las pilas. Y mi tema preferido del disco, Children Of The Horn, con uno de esos punteos metaleros que se te meten en la cabeza y no quieren salir.
Black Breath - Sentenced To Live (2012)
Su nuevo álbum, Sentenced To Live, al que solo le he podido dar tres escuchas debido a que se acaba de filtrar me ha parecido más thraser y metalizado, con menos distorsión y un trabajo más directo de guitarras, en ocasiones me han recordado a Slayer, la cual cosa siempre es buena. La cual cosa no me parece ni mejor ni peor que su anterior trabajo, solo diferente. Aunque siguen manteniendo esa rabia y vitalidad agresiva que tanto necesita un buen grupo de hardcore. Quizás para empezar con Black Breath sea mejor hacerlo con este disco.
El mes que viene, concretamente el 7, 8 y 9 de Abril, estos chicos estarán de gira por nuestro país con paradas en San Sebastián, Madrid y Barcelona. Yo no me los pienso perder pues toda la red está plagada de elogios hacia su directo, del que se dice que potencia hasta el infinito todas las virtudes que tienen en estudio.
Hay un tiempo para todo y por ello hoy hablaremos de un disco prácticamente desconocido y de un estilo que como podréis comprobar aún no siendo de mi especial agrado ha conseguido transmitirme lo que esperaba de él.
Hoy hablamos de “Arson Anthem” una banda que tuvo su inicio en Nueva Orleans después del desastre del Katrina. Si miramos con atención las calificaciones que se le aplican a esta banda puede hacer a uno echarse atrás, pero no os asustéis yo soy el primero es arremeter contra aquellos que tiene siempre que calificar a una banda con la etiqueta de un estilo en particular cuando esto no es así. Aunque inicialmente se muestre a la banda como un grupo de Hardcore, no lo es para nada, aunque como acabo de mencionar anteriormente no me gusta encasillarme en tecnicismos musicales podríamos llegar a definir a estos chicos como un grupo de Punk Thrash de la vieja escuela.
Como no he de mencionar a los miembros que la forman, pues aunque pueda parecer que sean prácticamente desconocidos, resulta ser todo lo contrario. A la guitarra nos encontramos a Phil Anselmo (vocalista de Pantera, Down, Superjoint Ritual….) se puede parecer extraño ver a uno de los mejores vocalistas de la historia en la labor de las 6 cuerdas, pero recordemos que ya tuvo un papel similar en otra de las muchas bandas en la que ha colaborado, me refiero a “Necrophagia” además de que debido al estilo de la banda no se antoja muy complicado hacer una buena labor para un músico de la talla de este monstruo del Metal. A las voces tenemos a otro viejo sabueso de Metal como es Mike Williams miembro de la banda “EyeHateGod” y por si no fuera suficiente a la batería tenemos a otro de los íntimos amigos de Phil Anselmo, Hank Williams III perteneciente a la nada que comparte con él “Superjoint Ritual” y a todos ellos hace falta añadir al bajista Collin Yeo. Que más se puede pedir para una banda de estas características…
Su debut y el disco al que nos referimos hoy es “Insecurity Notoriety” publicado en 2010, ya que aunque en 2008 sacaron un EP con su mismo nombre pero que al ser un trabajo con estas características no lo hemos considerado apropiado calificarlo como un álbum en sí mismo. El trabajo con el que nos topamos no pretende inventar nada nuevo ni causar ningún tipo de sentimiento de melancolía u otras chorradas, tenemos poco más de 30 minutos divididos en 17 temas en los que la locura, la tralla y la rabia son sus principales ingredientes. De vez en cuando es de agradecer un disco de estas características, sin nada más que un ruido ensordecedor que retumba en tu cabeza por los cuatro costados y que no te da apenas un segundo de respiro.
Lo dicho, un álbum para aquellos momentos en los que nada más importa, solo se quiere desatar tu particular apocalipsis y dejar todo los demás atrás. Se me hace casi imposible destacar alguno de los mejores temas del álbum a ser de estas características tan especiales que lo hacen mejor si se escucha íntegramente.
Hoy me he levantado con ganas de romper cabezas, entre ellas la mía. Tenemos días buenos y días malos, y luego están los días en que solo te apetece ponerte el NOLA veinte veces seguidas hasta que las neuronas se te derritan. Sin embargo tras escuchar Bury Me In Smoke por quinta vez consecutiva uno tiene que encontrar la manera de reprimir las ganas de cortarse las venas. Buena hierba combinada con el disco que os traigo hoy ha resultado ser una buena solución.
"When there's no more room in hell the weed will be smoked on earth."
Stonehelm son una joven banda de Ventura, California, que nos trajeron el mejor disco del año 2010. Tras autoeditar un EP titulado So High We Hail, que lamentablemente no he podido escuchar, los tres chicos que componen esta banda se volvieron a encargar de toda la producción de su primer larga duración, un pepino sónico a la altura de lo más grande que haya dado el Stoner en su historia. Parece mentira que aún no tengan discográfica.
Siempre que leo algo sobre Stonehelm veo que se les compara con los grandiosos Electric Wizard, catalogándolos en muchas ocasiones de poco más que una buena copia. En mi opinión esto es totalmente falso. Mientras que Electric Wizard basan su densidad en la fuerza oscura del doom llevada a terrenos psicodélicos y espaciales, Stonehelm optan por un Stoner durísimo y brutal. Sus riffs son lo más monolítico que vas a escuchar en mucho tiempo, puras estampidas de distorsión ante las cuales es imposible no mover la cabeza.
Sin embargo nunca pierden de vista el componente más fiestero y lúdico del Stoner, con unos solos simplemente apoteósicos donde la técnica nos envuelve para pedirnos sin cesar que busquemos un peta con el que acompañar tal magnitud de disco.
En definitiva, el debut de Stonehelm es una obra imprescindible para los amantes de las sonoridades densas y psicodélicas, una autentica delicia para los sentidos que a pesar de ser autoeditado tiene una producción por la que muchas bandas de renombre matarían. Personalmente me encanta el sonido que han conseguido sacarle a la batería.
Si tuviera que elegir un tema por encima del resto, tarea harto difícil debido a la calidad que atesoran, diría sin dudar Acid Blur (Green Tab), una autentica monstruosidad de más de diez minutos en donde hay cabida para todo lo bueno que saben hacer estos chicos: unos riffs abrumadores que parecen sacados de la mente de Conan en plena batalla, una base de batería viciante como ella sola, cambios de ritmo que te revientan las cervicales y unos solos que nos harán viajar a nuevos planos astrales y físicos.
Es conocido por la mayoría que el mundo de la música no pasa por sus mejores momentos en el aspecto comercial, la gente ha perdido esa maravillosa costumbre de pasar el sábado acompañado por las amistades visitando tiendas de música mientras conversan y sin darse cuenta acaban encontrando algún disco que les hace esbozar una sonrisa. Esta es una bonita y sana costumbre para compartir con los tuyos, pero a día de hoy esta práctica se encuentra en desuso. La gente prefiere salir a altas horas de la noche, disfrutar de la compañía de algún extraño mientras se toma una cerveza es un sucio y oscuro lugar en alguna parte que normalmente desconocemos. Existe algo más ahí fuera, intentemos que el tiempofluya haciendo algo que valga la pena contar.
En la actualidad está proliferando la aparición de lo que comúnmente se conoce como “Superbanda”, esta se caracteriza por tener en sus filas a grandes y reconocidos músicos de las diferentes bandas que existen o han existido a lo largo de estos últimos 40 años. Si bien es cierto que juntar a varios grandes talentos no asegura el éxito de estos, he de reconocer que las últimas de este tipo de agrupaciones que han aparecido me han hecho llevarme una grata alegría, podríamos mencionar a varias pero hoy estamos aquí para centrarnos en una.
Unos meses atrás se me planteó el reto de hacer una crítica de esta banda dividida en 3 partes como referencia a los 3 trabajos que tienen, haciendo una crítica de cada uno de estos y me pareció una idea brillante así que empecemos.
Black Country Communion es una superbanda de Hard Rock formada por:
Glenn Hughes (Bajista de Deep Purple en los años 70)
Joe Bonamassa (Joven y famoso guitarrista de Blues)
Jason Bonham (Reconocido batería e hijo del mítico John Bonham “Led Zeppelin”)
Derek Sherinian (Teclista durante años de Dream Theater)
Con esta agrupación de músicos procedentes de estilos tan dispares era de esperar que el trabajo que realizarían fuera cuanto menos interesante, pero como suele ser habitual “Glenn Hughes” se puso enfrente de esta banda siendo su líder y principal compositor de la mayoría de los temas. Junto a él, su mano derecha era sin duda para “Joe Bonamassa” el Bluesman por excelencia de estos últimos años y un músico con una calidad interpretativa y un feelin fuera de toda duda. Todos queríamos ver que podía hacer Joe en una banda en la que el blues no era el principal componente. Junto a ellos se unieron más tarde “Jason” y “Derek” ambos recomendados por el productor “Kevin Shirley”.
A esta banda solo le faltaba un nombre y fue Glenn quién propuso “Black Country” como tal, este hacía referencia a la ciudad donde tanto Jason como el propio Glenn procedían. Debido a problemas legales decidieron añadirle “Communion” así que ya estaba todo listo, “Black Country Communion”empezaban su andadura.
Para este primer post he querido céntrarme en lo que es el primer trabajo discográfico de la banda denominado “Black Country” y que fue unos de los mejores discos del año 2010.
Este álbum se caracteriza por la voz potente y poderosa de Hughes, increíble pare tener casi 60 años junto a su incansable ritmo de bajo con melodías Funky dejando entrever su predilección por este. Joe hace también un magnífico trabajo a la guitarra y nos deja momentos para la posteridad como en la que para mí es el mejor tema del álbum “Song Of Yesterday”, aunque como tónica general he de mencionar que los “solos” de Joe se hacen un poco monótonos y previsibles. El papel quizá más secundario de la banda se lo lleva Derek que excepto en algunos cortes del álbum en los que le dejan lucirse, los matices de su teclado son muy poco perceptibles en la mayoría de los temas. Solo queda por mencionar Jason que pese a no innovar ni hacer nada demasiado imaginativo, cumple perfectamente y demuestra que no hace falta hacer nada estrambótico ni ser un miembro de una banda de “Progresivo” para hacer lo que mejor sabe.
He de mencionar que la duración del disco es algo extensa como es normal en la mayoría de los trabajos de Glenn. Estamos hablando de un álbum de 72 minutos y 12 temas.
Ya no recuerdo a quien se lo escuché, pero estoy deacuerdo con él en que cada año que transcurre y a cada disco que compone la voz de Hughes es más potente, tiene más matices y tonos que hacen estremecerte cada vez que pronuncia una estrofa, sin duda puedo decir que en uno de mis vocalistas predilectos y que probablemente sea el mejor cantante que jamás he escuchado tanto en estudio como en directo.
Podríamos calificar este disco como el trabajo que hubiera realizado Hughes si hubiera estado durante más tiempo en las filas de Deep Purple. En cada uno de los temas puede apreciarse su toque característico y su forma de componer. Si bien es cierto que el género del Hard Rock puede que para muchos esté ya demasiado trillado, no debéis subestimar a estos chicos, púes este estilo solo se acerca a lo que por tónica general se puede oír en el disco, pero a la hora de la verdad sería muy complicado poner etiquetas.
Por desgracia para mí y para todos los fans de la banda, aún no han podido realizar una gira por nuestro país, únicamente realizaron una actuación en España y fue dentro del Festival Azkena Rock del año 2011. Debido a los compromisos de los distintos miembros de la banda será complicado verlos por estas tierras antes de 2013 ya que tanto Hughes como Bonamassa reanudan el trabajo con sus propias bandas sacando nuevo disco al mercado y realizando cada uno de ellos extensas giras por todo el mundo. Joe Bonamassa realizará gira por España a partir de Febrero del próximo año, así que el que quiera acudir a la cita ya no tiene excusa.
Tenéis delante un fantástico disco que os pido encarecidamente que escuchéis con detenimiento y que disfrutéis como lo hago yo cada vez que tengo la oportunidad.
Aunque este es un álbum que debiera ser escuchado de principio a fin sin saltarse ninguno de los temas, a continuación os menciono los que para mí son los mejores:
The Great Divide: uno de los singles de este disco y un tema redondo con todos los aspectos que este debe tener. Una voz desgarradora y un sentimiento que sobrepase todo lo demás.
Beggarman: con la intro este tema deja ya las intenciones bien claras, una canción potente y una línea de bajo apabullante.
Song Of Yesterday: sin duda el mejor tema del disco y una canción que desde ya debería formar parte de vuestra banda sonora perfecta. Su harmonía, las voces y la guitarra de Joe hacen emocionar a cualquiera.
Sista Jane: para este tema tanto Glenn como Joe comparten la labor de vocalista. Un tema de 7 minutos que simplemente no tiene desperdicio.
Recordad que esta es la primera parte de una serie de 3 que compondrán una extensa crítica para una banda que se merece que nos tomemos todo el tiempo del mundo. Para la segunda parte hablaremos de su segundo álbum de estudio y que apareció este mismo año.