viernes, 20 de abril de 2012

Un disco por año: 1976

/pyromniac



Una semana liada, bien liada con los exámenes de la universidad, suerte que está la música para liberalizar un poco la mente, y viajar a lugares que las piernas no podrían llevarnos.

Este año mentiría si dijera que me ha sido difícil. Estamos en 1976, las joyas del rock han pasado desde 1970 por este blog, y que mejor que añadir una nueva con Judas Priest y su increíble obra, Sad Wings of Destiny. Este CD es probablemente el mejor de Judas, con un Halford que llegaba con la voz a unas notas, que ya les gustaría a la gran mayoría de personajillos que encontramos hoy en día con meras y burdas imitaciones (que con suerte seguro que arderán en los infiernos mas recónditos, y serán torturados junto a los numetaleros, posers slipknoteros y demas inmundicia), a su metal puro y clásico. Porque sí, aquí si que podemos decir que ya es metal, se pueden considerar con su música y sus vestimentas llenas de cuero  marcando paquete que llegan los hombres en Harley duros y rockeros dando un paso mas allá del rock de Led Zeppelin o Deep Purple.
Pero bueno, no nos andemos por las ramas del olivo y vayamos a lo importante, la obra magna considerada por muchos de Judas Priest.

Cuando iniciamos el CD, un sonido que se incrementa poco a poco nos lleva por el inicio de una canción que probablemente es una de las mejores baladas del metal, Victim of Changes. La parte que consigue poner la piel de gallina personalmente empieza a partir del minuto 3:30, con un solo genial acabando en un cambio repentino que parece que decaiga la canción, pero no. El señor Halford nos demuestra que voz tiene y con unos agudos que no se olvidan ya nos engancha a querer más y más de este CD, porque si con un principio así, sigue sin decaer esto, podrá ser épico.
Y llegamos a The Ripper. Aún con diferencias con mucha gente, esta sería personalmente la mejor canción del CD junto a Tyrant. Estas 2 canciones tienen un algo que no se sabe bien el porqué pero tiene un enganche increíble y animan a repetirlas una y otra vez, dignas de quitarse el sombrero ante ellas, sin quitar halagos a las demás. La doble canción Dreamer Deceiver y Deceiver hacen un único propósito juntas, querer más. Con Dreamer Deceiver tal vez nos pongamos mas tiernos y busquemos unas cervezas para brindar y levantar al son del solo de guitarra de KK.Downing, que sin dar un segundo de respiro pasa a coger mas velocidad y comenzar con su segunda parte, Deceiver. Con Genocide encontraremos un riff que parece sacado de cualquier anuncio de Harley Davidson. Nos incita a montarnos en una y viajar por carreteras desiertas sin nada más de lo que preocuparnos, libres.
Como final, para acabar a lo grande, nos brindan la canción Island of Domination, con un riff pegadísimo, un ritmo lleno de energía, varios cambios de ritmo y un eco final que nos avisa de que estamos en 2012 (ahora), y no en esos grandes años.

Tal vez ya es cierto que Halford no está ni mucho menos en su mejor momento, pero la gente ha de crecer y tendremos bien guardados algunos CD’s que podremos escuchar siempre y será ese su legado. Con una voz limpia y uno de los mejores agudos del metal, el dios Halford sigue mandando hasta que él decida. Escuchadlo o jamás os lo perdonará y recordad que él está por encima, os vigila.


martes, 17 de abril de 2012

White Lion - Mane Attraction (1991)

/msgrock


Hoy tenemos algo atípico por estos lares y no me refiero a ningún grupo de estilo indescriptible, para nada, simplemente hablaremos de una banda de Rock ni más ni menos, no hay más pretensiones.

White Lion es una banda originaria de Nueva York y aunque anclada en ese estilo aborrecido por muchos como es el “Glam” la banda no se encuentra dentro de las fronteras de este estilo y este disco mucho menos. Eso sí, no esperéis encontramos riffs más duros que la propia existencia del ser humano, ni voces muy potentes, pero no importa. Esta banda no pretende hacer otra cosa y la verdad es que en su terreno son muy buenos y eso al final no se les puede discutir.

La banda que nació en el año 1983 pero que no publicó su primer álbum hasta dos años más tarde tienen una larga aunque intermitente carrera, ya que se separaron allá por el 1991 y no regresaron hasta 2003. En White Lion todos y cada unos de sus miembros realizan un papel clave para acabar teniendo ese sonido tan especial, aunque por encima del conjunto en sí acaban destacando la voz de “Mike Tramp” y “Vito Battra” a las 6 cuerdas y que actualmente ya no se encuentra en la banda.

Quiero seguir insistiendo y dando mis argumentos del porque de este disco, los que me conocéis o simplemente habéis seguido las reviews que he realizado en este tiempo veréis que este estilo no es el predominante por no decir que es prácticamente inexistente. No es necesario que un tema te taladre el cráneo para hacerte disfrutar de él y comprender la dimensión que tiene y este es un caso que se ajusta a estas palabras.

Mane Attraction fue editado en 1991 y fue el último trabajo de la banda antes de su primera separación. Aunque los expertos tanto de la banda como del Rock de este estilo consideran este uno de sus peores trabajos , yo tengo que disentir completamente de sus palabras pues sí, es el álbum más diferente de la banda y por eso lo hace realmente único y le hace cobrar una dimensión aún mucho mayor.

Con 12 temas y una duración que excede de la hora nos encontramos ante un álbum extenso y de escucha como mínimo complicada, pero no quiero que penséis que esto es un problema pues no es así, este trabajo tiene etapas, partes que acaban difiriendo una de otra y que hacen de él un magnífico producto. No os quiero engañar, cuando escuchéis el disco encontrareis baladas y algún medio tiempo tan típico de finales de los 80 pero no desesperéis, el resultado final acaba mereciendo la pena.

Y como no quiero alargarme más, ahora os dejo con una selección de los mejores temas en mi humilde y loca opinión.

Lights and Thunder
Leave Me Alone
It’s Over
Warsong
She’s Got Everything
Blue Monday

Aunque os recomiendo la escucha íntegra del álbum, estos son algunos de los mejores cortes y además si queréis quedaros con la boca abierta os pido encarecidamente que escuchéis “Blue Monday” un blues increíble que hace que se te corte la respiración.

Además os dejo un videoclip oficial de la banda para este álbum, quizá no sea uno de los mejores temas pero ya sabéis cómo funcionan las cosas.


lunes, 16 de abril de 2012

Mis cinco discos más oscuros

/yurik

Oscuros, tristes, amargos... Dadles los adjetivos que queráis, todos sabemos a que nos referimos. Se trata de esos discos que son nuestra única compañía en momentos de depresión absoluta. Los únicos en los que conseguimos sentirnos identificados... Como si ellos nos entendieran, como si sus creadores se pusieran en contacto con nosotros para ponernos una mano en el hombro y decirnos que saben por lo que estamos pasando. Y esa es sin duda una de las muchas virtudes que hacen de la música un arte indispensable: la capacidad de conectarnos los unos con los otros bajo los sentimientos más primarios. Y, en mi opinión, no hay sentimiento más verdadero que la tristeza. La oscuridad del alma ha dado lugar a las obras más poderosas que servidor haya podido escuchar.

A continuación os dejo los cinco discos más oscuros que he tenido el placer (o la desgracia) de escuchar:



Nine Inch Nails - The Downward Spiral

Empezamos con el disco que ha suscitado esta entrada. Una obra magna a la que no puedo parar de volver una y otra vez por una razón muy sencilla: su extrema sinceridad, que se ve reflejada en cada uno de los segundos de las catorce canciones que componen el disco. Una autentica espiral de locura, violencia y nihilismo. El descenso a los abismos más certero y brutal que he escuchado jamás. Digan lo que digan Nine Inch Nails nunca podrán superar esta obra, pues The Downward Spiral trasciende lo musical. Dicen que el alma es lo que hay cuando te arrancas la piel. El alma es la carne y el hueso, y este disco es el alma de Trent Reznor.



Neurosis - Through Silver In Blood

Neurosis son la calma y la tormenta. Son todo lo que hay antes y después del Apocalipsis. Sus composiciones son como entes atemporales cuya tribalidad nos recuerda de donde venimos, pero también a donde nos dirigimos inexorablemente: a nuestro fin. Through Silver In Blood es su mejor disco, el más desgarrador y épico. En él la oscuridad alcanza un estatus divino, sus canciones imponen serenidad y respeto. Y en los clímax es donde Neurosis dan lo mejor de si mismos para llevarnos al campo de batalla del fin del mundo. Un lugar en el que todo parece indicar que no hay salvación posible. La oscuridad infinita nos martillea las sienes y nos retuerce por dentro.



Winter - Into Darkness

Recuerdo este disco como una de las experiencias que más me han marcado en mi aprendizaje musical. Se trata de uno de los primeros discos de Doom/Death que escuché en mi vida, pero en su momento, desconociendo totalmente el grupo y mirando la portada, pensaba me esperaba un disco de black metal. Es lo que tiene ser un inculto. Lo que me encontré al escucharlo fue algo indescriptible, algo que los osos panda ni siquiera sueñan en poder conseguir. Más allá de su calidad intrínseca cuando uno escucha Into Darkness tiene la sensación de estar delante de algo maldito que debería estar prohibido. Me descubrí a mi mismo temblando por si alguien me encontraba escuchando este disco. Pues cuando lo oyes sientes que el averno llama a tu puerta y una especie de tentación sexual por lo oscuro recorre tu mente. Y luchas con todas tus fuerzas para no caer. Pero no lo consigues.



Alice In Chains - MTV Unplugged

Reconozco que con Alice In Chains no puedo ser imparcial y que cada vez que hago una lista tengo la tentación de intentar hacerlos entrar de la manera que sea. Pero creo que esta vez la aparición está justificada. Ese no-estilo que es el grunge es, ante todo, un tratado sobre la oscuridad y el grupo liderado por Jerry Cantrell es junto a Nirvana el que más ha ahondado en el tema. Con este disco acústico en directo Alice In Chains consiguieron encontrar ese punto justo en el que la oscuridad se convierte en belleza, en reflexión y en melancolía. Y ver a Layne con esas gafas de sol, cantando como solo él puede cantar, es ver a un ángel caído. En cierta manera su destino ya estaba marcado a sangre y sus interpretaciones no eran más que un aviso: a vosotros también os llegará la hora.



Pink Floyd - Animals

Mi disco preferido de mi grupo preferido. Toda una oda a la mala leche y una explosión de bilis de la mano de Waters, con las que en mi opinión son las mejores letras que ha escrito en su carrera. Una obra atemporal de oscuridad combativa, una bala para la revolución tan necesaria en estos días. Perros, cerdos, ovejas. La lucha entre los dos únicos bandos posibles: los que están a favor de la humanidad y los que están en contra. Una portada en la que perderse, con ese paisaje industrial que los ingleses enseguida intuyeron como el verdadero infierno en la tierra. Puro azufre, sin estridencias, con elegancia y maestría. Colosal.



Que os sea leve.

miércoles, 11 de abril de 2012

Un disco por año: 1975

/msgrock


Llegamos otra semana mas a nuestra sección de un disco por año, en este caso nos encontramos ante 1975 donde el Rock esta expandiéndose y dando lo mejor de sí. Además durante este año y los posteriores se forjarán las bases de otros estilos que acabaran siendo parte imprescindible de la historia de la música como por ejemplo el “Heavy Metal” o el “Hard Rock”.

Como comprenderéis elegir únicamente un trabajo musical por cada año resulta laborioso y a veces tras plantear los pros y contras de cada uno de los discos aún no se tiene una opinión clara y aunque parecía que en esta ocasión nos encontraríamos ante el mismo problema, no ha sido hasta que he dejado todo pensamiento atrás y he tenido delante lo que me planteaba todo tipo de dudas cuando me he dado cuenta de que no podía ser de otra manera y es por eso que hoy me encuentro aquí.

Es 1975 y Scorpions edita su tercer trabajo denominado “In Trance”, si, me refiero a la que hoy en día es conocida como una de las bandas más famosas de Rock que abarrotan estadios y realizan giras durante varias años consecutivos, pero estamos en otra época en la que no existían esas baladas tan laureadas como “Still Loving You” o himnos como “Rock You Like A Hurricane”, JODER…. Estamos en los 70, la que para mí fue la época dorada de estos chicos de la vieja Alemania, sus discos de Rock con toques psicodélicos y canciones de 8 minutos llenaban tu cabeza de sensaciones que se veían significativamente aumentadas si tenias en entre las manos a nuestra verde amiga para hacerte el viaje más entretenido.

Scorpions tenía en sus filas por aquella época a uno de los músicos más colgados y especiales que ha tenido el mundo del Rock, me refiero a Uli Jon Roth y es que fue él quien puso ese sello psicodélico a la banda en los setenta antes de su marcha. Además la voz de Klaus Meine estaba en pleno auge antes de que a mediados de los 80 decidiera operarse las cuerdas vocales y con ello perder parte de aquello que lo hacía especial y diferente. Como no, no puedo obviar al resto de la banda “Rudolf Schenker” como guitarrista y principal compositor junto a Francis Buchholz al bajo y a Rudy Lenners a la batería.

Para este humilde servidor “In trance” es uno de los trabajos más completos de la banda y en el que se pueden apreciar todos sus matices durante estos 10 temas que componen esta obra. Y con una duración acorde a la época de unos escasos 38 minutos pero al fin y al cabo más que suficientes.

Cabe destacar temas como Dark Lady con esa oscuridad, distorsión y psicodelia presente durante cada segundo del tema, la maravillosa In Trance que da nombre al disco y que es una de las mejores composiciones que Scorpions han hecho hasta la fecha.

Top of the Bill como uno de los temas más rockeros del álbum pero sin perder ese ápice de espacialidad y ese tinte añejo que es inconfundible.

El tema instrumental Night Lights en el que cada uno de los músicos da rienda suelta a su instrumento o cualquier otro del álbum pues dan buena muestra de lo que la banda quería dar a entender.

Lo dicho, una gran banda que debéis escuchar durante todas sus épocas sobretodo durante sus primeros años y quizá lleguéis a comprender cosa que antes habían sido siempre un misterio para todos vosotros…

martes, 10 de abril de 2012

Black Space Riders - Light Is The New Black (2012)

/yurik

Estamos en época de grandes discos. Lo nuevo de High On Fire, la última obra maestra de Ufomammut o el esperado octavo álbum de Saint Vitus. Grupos totalmente consolidados que ya han dejado su imprenta en la historia de la música. Sin embargo me hace cada día más ilusión descubrir nuevas bandas que se dejan la piel en lo que creen y que comparten el resultado con nosotros.

Si la semana pasada os traje el segundo y ejemplar disco de Horisont, hoy también le toca el turno a la segunda obra de un grupo que nos dejó hace unos años un gran debut. Se trata de los alemanes Black Space Riders, formados en 2008 con la sola intención de hacer jams con las que disfrutar de su pasión por tocar. Sin embargo esas sesiones improvisadas fueron evolucionando hacia algo más complejo y rico hasta que, en 2010, vio la luz su primer álbum. Un torrente de stoner espacial que no dejó indiferentes a los amantes de este estilo.
Y ahora, dos años más tarde, nos presentan su nuevo y flamante Light Is The New Black, un disco que en mi opinión los confirma como una de las formaciones a tener en cuenta a partir de ahora en el panorama musical europeo.

Pero vayamos al grano... ¿Qué nos ofrecen Black Space Riders en este disco? La respuesta es fácil: Contundencia, fuerza, complejidad y distorsión, cogiendo elementos de muchos grupos y llevándolos a su propio terreno. Desde temas cañeros como I Am Fire o Creature Of No Light, pasando por canciones de corte espacial como Diggin Down hasta llegar a maravillas progresivas como We Used To Live In Light, el tema más largo y complejo del disco en el que los alemanes demuestran su capacidad para conjuntar elementos sin perder de vista el objetivo final: transportarnos hasta su mundo, que yo me imagino como una nave espacial con las paredes tapizadas de piel de leopardo. No preguntéis.

Un disco redondo que junta lo mejor de grupos tan dispares como Clutch, Hawkwind o Danzig para demostrarnos que la música sigue más viva que nunca. Para ponerlo a girar sin parar, dejando que el sonido nos envuelva.

miércoles, 4 de abril de 2012

Un disco por año: 1974

/yurik

Volvemos, una semana más, al pasado. A ese pasado que tantos echamos de menos, aunque no lo hayamos vivido, pues este es el sino del ser humano: desear todo aquello que sabemos que no podemos tener. Y el tiempo es sin duda la medida de todas las cosas que se nos escapan y que no podemos controlar mientras nos concedemos ese regalo envenenado llamado recuerdo, que al transformarse en melancolía nos impide avanzar.

Black Sabbath, Led Zeppelin, Deep Purple y Pink Floyd son los nombres que hasta ahora se han nombrado en este especial homenaje que desde este humilde rincón de la red le dedicamos a la música popular. Y ahora le toca el turno a un gran grupo, quizás no tan conocido por todos como los nombres anteriormente citados, pero seguramente igual de importante que ellos.

Hawkwind se formaron en 1970 y desde entonces han ido variando su formación, con el guitarrista y vocalista Dave Brock manteniéndose como el eje motor de la banda. Su estilo se estima para un servidor difícil de clasificar por todas las facetas que han tocado a lo largo de su carrera. Por una parte se trata del grupo pionero en la materia del rock espacial, aunque también tienen características de psicodélia y progresivo y han sido una de las grandes influencias para el nacimiento del heavy metal. Sin embargo se trata de una de esas formaciones cuya grandeza reside en su incorruptible originalidad y maestría a la hora de jugar con todo tipo de sonoridades sin perder un ápice de calidad.

El disco que nos ocupa, titulado Hall Of The Mountain Grill, es su cuarto álbum de estudio y en mi opinión su mejor trabajo. El más completo y perfecto de todos los que han sacado a la luz en su dilatada carrera. La formación para su grabación fue la de Dave Brock, Lemmy Kilmister, Simon House, Nik Turner, Simon King y Del Dettmar. House entró en la banda en este disco y la opinión generalizada es que ayudó a crear canciones más estructuradas olvidando el carácter improvisado de las composiciones anteriores del grupo, más centradas en la idea de Jam Session. En mi opinión esto es un hecho positivo puesto que remarca la necesidad del grupo de evolucionar hacia nuevas tierras inexploradas. Con esto no quiero decir que los discos anteriores no me gusten, al contrario, me parecen fundamentales. En especial el colosal Space Ritual, quizás el mejor directo que servidor haya escuchado jamás.

La característica que más me llama la atención del disco es su portentosa variedad, consiguiendo que cada tema sea totalmente diferente del anterior pero sin perder la sensación de estar escuchando algo compacto que tiene sentido como un ente total. El tema que abre el álbum es The Psychedelic Warlords (Disappear In Smoke) toda una explosión de fuerza espacial que da paso a la intrumental Wind Of Change, una maravilla psicodélica coronada por los instrumentos de viento de Nik Turner. D-Rider y Web Phaser son, juntamente con Lost Johnny (compuesta por Lemmy), los temas más duros y directos del disco. Sin embargo mi canción preferida es Paradox, que cierra el álbum por todo lo alto en una mezcla perfecta de rock espacial y progresivo que sienta cátedra.

En definitiva, una obra colosal que al oír ahora, 38 años después de su lanzamiento, sigue sonando igual de perfecta. Uno de esos discos que parecen haber nacido para entablar una conversación con el tiempo para convencerlo de que se detenga en un lugar desconocido al que nosotros, pobres oyentes, solo aspiramos a llegar.

lunes, 2 de abril de 2012

Flying Renos - Massive (2012)

/msgrock

Solo hicieron falta unas pocas horas para darme cuenta de que era tiempo de mostrar algo nuevo, dar a conocer a otra banda y así poder disfrutar de ella.

Hace escaso tiempo que conozco a este grupo y ha sido en el segundo de concierto al que he asistido cuando he adquirido este EP en el que muestran toda su furia y su carácter para aquellos que no han tenido el placer de ver a la banda en directo, cosa que por otra parte recomiendo.

Refiriéndonos al estilo, Flying Renos practican Southern Rock o Southern Metal que tiene tintes de muchos y grandes grupos de la historia del genero. Pese a que mucha gente compara su sonido con DOWN en mi humilde opinión tienen un parecido más razonable con Crowbar mezclados con Godsized. La voz potente y desgarradora que muestra su vocalista “Big Cabotti” hace estremecer a cualquiera que se encuentre cerca además de ejercer de guitarrista, acompañándolo están “J. Dawsoni” como guitarrista principal y acompañante a la vez, “Mauro” al bajo y que es una autentica apisonadora y por último tenemos a “M. Muntjack” a la batería realizando igual que sus compañeros un trabajo excelente.

En este EP nos encontramos ante cinco temas que pretenden dar a conocer a la banda y mostrar lo que són capaces de hacer, además no hay concesiones ni baladas, ni siquiera medios tiempos. Un trabajo duro, potente y directo que pretende transmitírtelo todo desde el primer momento.

Personalmente de todos los temas que componen este EP me quedó con “Global Insanity” en su conjunto por lo que me trasmite y por la calidad y la profundidad de cada una de sus notas, aunque tampoco quiero despreciar ninguno de los otros pues todos tienen algo especial. El tema que por decirlo de alguna manera más desentona de la dinámica de todo el EP es “Not American” mucho más sucia y cruda que el resto de los temas, con unos toques Punk Thrash y donde además colabora “Cesar” de LowShake.

Lo dicho, una banda a tener muy en cuenta a partir de ahora y que debéis ver en directo para que os trituren los tímpanos y veáis lo que se siente. A continuación os dejo la lista de temas que componen el EP además de unos videos de la página oficial de la banda en Youtube.

Lista de temas.

1. Your Trademark
2. Global Insanity
3. The End
4. Not American (feat. Cesar “LowShake”)
5. Massive