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sábado, 20 de enero de 2018

Mk III - La evolución del sonido Purple: Stormbringer (Coverdale/Hughes)

/msgrock

Hoy vengo a reivindicar una etapa en especial de unos músicos, un disco, una banda eterna como fue, es y siempre será Deep Purple; los británicos fueron pioneros, crearon un estilo.
Y aunque siempre serán recordados por su etapa más conocida con Ian Gillan y Roger Glover al frente de las voces y al bajo respectivamente, yo vengo a reforzar mi énfasis por su tercera etapa con hasta aquella época dos casi desconocidos como eran David Coverdale a la voz y Glenn Hughes al bajo y a la voz.

En esta review no me centraré en la historia que dio origen al denominado Mk III como tal, podéis buscar infinidad de información sobre ello en cualquier lugar de internet, hoy hablaré sobre lo que para mí supuso uno de los mayores cambios de estilo y sonido de la banda a mediados de los 70.


Cualquier asiduo de este blog sabrá de sobras la admiración que proceso a Glenn Hughes, al que como muchas veces he insistido, a mi parecer es el mejor cantante de la historia del Rock. The Voice se ha ganado su apodo a base de inconmensurables trabajos musicales a lo largo de más de 40 años de carrera, y pese al parón que sufrió el mismo entre finales de los 70 y a lo largo de los 80, volvió para no solo reforzarse en mi teoría sino alcanzar un nuevo nivel de excelencia con proyectos tantos propios como ajenos que han ido desde el Rock, hasta el Heavy más pesado, pasando por el Soul, R&B o el Funk.

No quiero explayarme demasiado en Hughes ya que tengo pensado, como se merece, dedicarle una entrada propia en no demasiado tiempo. Hablemos ahora del otro músico que entró a formar parte de Purple allá por el año 73, David Coverdale y que  pese al artículo que escribí hace tiempo sobre la que fue su banda Whitesnake y de la que si sois fans o acérrimos del músico os recomiendo que leáis; creo que se merece una explicación más consecuente durante esa época.
Pese a que este Stormbringer no fue el primer álbum de la banda con su nueva formación, hoy quiero focalizar mi atención y mis palabras sobre su siguiente disco y el que como es sabido fue el último con Ritchie Blackmore en sus filas.


Con Stormbringer, Deep Purple cambiaron radicalmente de estilo sobretodo si hablamos del formato estudio, ya que en directo normalmente solo solían interpretar temas que iban más en concordancia con su etapa anterior y que los encumbro en trabajos como In Rock, Fireball y sobretodo Machine Head.

Para empezar la dupla de voces que formaban Coverdale y Hughes fue algo que desde mi recuerdo no se había hecho antes, al menos con tanta maestría. El tono grave y rasado de David junto a las harmonías vocales y los agudos de Hughes formaban una combinación perfecta, y que sobradamente puede apreciarse con énfasis en este disco.
Junto a ellos los músicos clásicos, genios que marcaron una época como Ritchie Blackmore a la guitarra, Jon Lord a los teclados y Ian Paice a la batería.

Desde el primer instante se puede apreciar el cambio de estilo musical que no solo proporcionaron los dos nuevos integrantes de la banda, sino la adaptación del resto para dejar solo un poco atrás ese Rock clásico pero con clara presencia psicodélica y progresiva, para dar paso a composiciones en parte más pausadas, y con tintes de Funk, R&B y Blues.

 
Quizá Stormbringer, el tema que con el que se da inicio al disco no sea el mayor ejemplo de este cambio, pero si deja entrever los diferentes matices que la banda había adquirido. Simplemente os diré que tanto este tema como Lady Double Dealer eran únicamente los temas de este trabajo que la banda solía incluir en los setlist en sus shows.

Si queremos ver ejemplos de esta nueva faceta de la banda solo tenemos que escuchar Love Don’t Mean A Thing, con ese riff tan suave y sinuoso de Blackmore, y que decir de las harmonías vocales y los intercambios en la faceta de voz principal entre Coverdale y Hughes, simplemente insuperables.

Un medio tiempo como Holy Man, en el que Glenn Hughes toma la batuta de la voz, y en la que se puede percibir el aire de R&B, junto a la magnífica interpretación de Lord y ese solo suave y delicado que poco o nada tiene que ver con el Blackmore de años anteriores.


Hold On es otra muestra de la versatilidad vocal de la dupla, o Lady Double Dealer en la que como he mencionado antes recuerda mucho más a esa etapa psicodélica, un tema más rápido y directo que el resto del álbum en sí, pero sin duda magnifica, y llevaba  hasta el infinito en directo; para muestra de la misma, el directo Made in Europe, 5 temas y 45 minutos de duración.

Otro ejemplo de esta colaboración a la voces es You Can’t Do It Right, en la que Lord destaca por encima de todos con el Hammond junto a uno de los riffs más puramente funkys que Blackmore ha compuesto en toda su carrera.
Pero para ejemplo de tema funk, tenemos que irnos a uno de mis temas preferidos del disco y que en cierta manera no puede sonar menos a Deep Purple; High Ball Shooter, con Blackmore dando esos arreglos con Slide, pero sin duda este es el tema de Jon Lord por excelencia en el disco, la guitarra pasa a un segundo plano y su Hammond lo envuelve todo.

Para cerrar el álbum The Gipsy, otro medio tiempo y en el que las voces de Hughes y Covedale se cohesionan para dar paso a una melodía que a mí me deja sin palabras. Pero como último colofón para esta obra maestra tenemos la única balada de la misma, y quizá la canción más bella que Purple han compuesto Soldier of Fortune, siendo Coverdale el frontman único y que años más tarde rescataría para Whitesnake en formato puramente acústico.
 

Quizá todas las alabanzas que escrito sobre este Stormbringer no hayan sido suficientes, podría seguir y seguir y encontraría la manera de enumerar los cientos de pequeños matices de cada una de las composiciones, de los detalles que convierten a este álbum en algo histórico.

Simplemente os diré que pese a no ser la formación clásica, pese a alejarse de lo que en esencia la banda es y por lo que se la recuerda, este disco es mi álbum predilecto de toda su discografía.
 


lunes, 14 de enero de 2013

Whitesnake - Come An' Get It

/msgrock

Rememorando antiguas bandas que singuen en activo en la actualidad, no puedo olvidarme de los queridos y odiados al mismo tiempo Whitesnake. Una banda que consiguió su gran fama con sus últimos discos de los 80, con temas muy melódicos y una formación completamente diferente a la de sus inicios. No quiero ser otro detractor de discos como 1987 o el propio Whitesnake, porque los he escuchado toda mi vida y en cierto modo sigo apoyándolos.

Pero no os dejéis engañar, porque pese a la fama de los discos mencionados no son ni mucho menos los mejores de la banda, porque en sus inicios Whitesnake hacían otro tipo de música muy diferente a la que la mayoría de la gente conoce. Si alguien sobresale por encima de todos en este grupo en su fundador, frontman y líder indiscutible David Coverdale. La herencia que dejo en su etapa como vocalista de Deep Purple en álbums como "Burn", "Stormbringer" o "Come Taste The Band" es innegable, y al abandonar la banda en cuestión sabía muy bien el camino que quería seguir, por ello formó lo que a la postre sería "Whitesnake" como banda.

Rock, Blues y elementos más progresivos eran la esencia que la banda deseaba que fuera su sello de identidad. Un estilo de música con mucha clase, pero al alcance de cualquier fan de la música. Para conseguir todo esto David Coverdale se rodeo de una serie de músicos excelentes.

Bernie Mardsen "guitarra"
Micky Moody "guitarra"
Neil Murray "bajo"
John Lord "teclado" (miembro de Deep Purple)
Ian Paice "batería" (miembro de Deep Purple)

Con estos grandes músicos edito para mí algunos de los mejores discos de finales de los 70 y principios de los 80. Mención especial para el directo "Live...In The Heart Of The City" un disco imprescindible en cualquier estantería de una fan del Blues&Rock, pero esto lo dejo para otra entrada en la que profundizaremos más en el álbum en cuestión.

Hoy estoy aquí para hablar del trabajo de editaron en 1981 después del directo anterior citado. Este fue el primer contacto que tuve con la banda cuando era pequeño y solo puedo decir que me ganaron con ello.

Este disco fue un cambio aunque ligero de estilo, centrándose más en el rock clásico de la época y dejando los toques de blues al margen, como también su parte más progresiva con canciones más cortas y directas.

Un trabajo de la época claramente identificable por su corta duración de 40 minutos repartidos entre 10 temas. Entiendo que muchos de los que estaréis leyendo esto pensáis que esta banda nunca ha sido de vuestra devoción, que no os sentís identificados con ella y que lo poco que habéis escuchado nunca os ha llamado la atención, pero justamente en este caso os pido un esfuerzo, porque como anteriormente he mencionado este trabajo y los anteriores poco o nada tiene que ver con la banda que la mayoría tenéis en mente. A continuación os dejo el setlist del álbum.

1.Come an' Get It
2.Hot Stuff
3.Don't Break my Heart Again
4.Lonely Days, Lonely Nights
5.Wine, Woman an' Song
6.Child of Babylon
7.Would I Lie to You
8.Girl
9.Hit an' Run
10.Till the Day I Die

El trabajo que desempeñan cada uno de los músicos es sobresaliente pero me gustaría mencionara los dos guitarristas de la banda "Bernie Mardsen y Micky Moody", una de las mejores duplas de las 6 cuerdas que recuerdo junto con otros mitos como "Scott Gorham y Brian Robertson" de Thin Lizzy. No quiero olvidarme del responsable de todo esto, David Coverdale en estos años estaba en su mejor época vocal e interpretativa y eso es un plus aún mayor para escuchar este gran trabajo.

A continuación os dejo los dos videoclips oficiales de la banda, puede que no sean sus mejores temas incluidos dentro de este disco pero si son claramente identificativos con la esencia que pretenden transmitir.